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feb 27

Cuidado con el uso de tacones altos

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Culturalmente siempre se asocia la elegancia con los tacones altos en el caso de las mujeres. La mayoría de ellas utilizan tacones para trabajar, caminar, salir de fiesta… Y es que es cierto que dan la sensación de tener la pierna más larga y estilizar la figura, pero son más los perjuicios que causan que los beneficios.

Normalmente las mujeres que utilizan zapatos con tacones muy altos acaban desarrollando un sin fin de trastornos que acaban traduciéndose en dolores, no solamente en los pies, sino en zonas como la columna o las piernas. En los tacones como en todo es importante mantener la justa proporción y no excedernos en su uso o altura, ya que demasiados años maltratando de esta manera a nuestro cuerpo pueden pasar factura.

Normalmente dos son los flancos que inciden directamente en el maltrato de los pies. Por un lado las punteras son demasiado estrechas para aguantar los pies, y por el otro los tacones demasiado altos. Normalmente lo recomendado por los podólogos es utilizar un tacón que no supere los tres centímetros y que sea ancho abarcando todo el talón. Pero la realidad y las modas son otras, pues se usa un tacón mayor y cada vez más estrecho.

Andar con tacones obliga a desplazar el peso del cuerpo hacia adelante, siendo los dedos del pie y el empeine los que soportan todo el peso del cuerpo cargando la tensión en esta zona, lo que lleva a que los pies se hinchen y nos molesten, ya que el peso no se reparte a lo largo de toda la superficie. Esta situación repetida durante años es lo que hace que se generen trastornos en los huesos de los pies como juanetes, dedos de martillo… Estos problemas se derivan de un desplazamiento de los huesos de los dedos hacia fuera debido a la sobrecarga.

Pero la cosa no queda ahí, ya que el uso continuado de tacones en muchas casos hace que las piernas no caminen de forma normal, sino que se tiende a arquear a la altura de las rodillas incidiendo en esta zona y trasladando la presión. Esta fuerza constante en las rodillas puede ser el detonante de un desgaste de esta articulación derivando en una artrosis prematura.

Además, muchas mujeres tienden a arquear la espalda para mantener el equilibrio a la hora de andar con tacones, lo que influye directamente en la postura y en la sobrecarga lumbar y cervical que aumenta. De esta manera los dolores de espalda pueden ser habituales y llegar a causar molestias crónicas en esta parte de nuestro cuerpo.

Sí que es cierto que muchas mujeres aguantan mejor que otras el equilibrio y por lo tanto los daños no son los mismos. Además, el uso de un calzado más cómodo que reparte mejor el peso del cuerpo a pesar de llevar tacón alto es primordial. Aunque desde luego si notamos molestias al usar tacones y los pies se nos hinchan y duelen es mejor no seguir con ellos y usar un calzado más bajo y cómodo para evitar futuros problemas.

 

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feb 26

¿Tu postura es buena en el trabajo?

¿Tu postura es buena en el trabajo?

¿Cómo puede actuar la fisioterapia en los distintos trabajos?

Los fisioterapeutas no solo trabajamos para la recuperación de la patología sino que también ponemos los medios para prevenir que aparezca la lesión, proporcionando un entorno laboral ergonómico.

La ergonomía es la ciencia que trata el diseño de los lugares de trabajo para optimizar el bienestar humano y el desempeño de la función. Se trata de adaptar el trabajo a las capacidades y posibilidades de la persona.

¿Qué sucede si trabajamos en un entorno mal adaptado?

Generalmente es en el trabajo donde más horas permanecemos a lo largo del día. Según el tipo de trabajo podemos encontrarnos distintos riesgos físicos que nos afectarán tanto a la salud como al rendimiento del mismo.

Permanecer muchas horas sentado frente al ordenador o de pie en la misma posición, realizar movimientos repetitivos en una cadena de producción, trasladar objetos pesados o la realización de trabajos de precisión manual son algunos ejemplos a tener en cuenta a la hora de valorar un puesto ergonómico de trabajo debido a que nos pueden suponer una carga postural, ya sea por la movilidad restringida o bien por las posturas mantenidas y/o repetitivas inadecuadas.

Todas las “malas posturas” y más si son mantenidas en el tiempo, darán lugar, a corto o largo plazo, a posibles lesiones musculares, articulares, trastornos circulatorios, etc. que nos provocarán dolor y con ello, una incapacidad laboral temporal.

¿Cómo podemos evitar las “malas posturas”?

Cada trabajo precisa una posición determinada de la persona, que a su vez debe estar adecuada al tipo morfológico de cada una, (altura, complexión, fuerza, etc.)

Se debe realizar un estudio del lugar de trabajo y además es recomendable hacer una valoración del trabajador para evaluar qué aspectos de la postura pueden afectar a su estado de salud físico.

Toda posición óptima debe suponer el menor gasto energético a nivel musculoesquelético.

¿Qué podemos hacer si ya ha aparecido el dolor?

Si no hemos sido capaces de prevenir la lesión derivada de la postura laboral y el dolor forma parte de nuestro día a día el primer paso a seguir es tener un buen diagnóstico médico que nos indique qué tipo de patología estamos sufriendo.

Con frecuencia nos encontramos, lesiones articulares (inflamación de la articulación por sobre uso, inestabilidad, distensiones ligamentosas, hernias discales, tendinitis, etc.) lesiones musculares (sobrecarga, contracturas, roturas fibrilares, etc.) patologías circulatorias (edemas, alteraciones varicosas, etc.) y por supuesto el tan habitual “dolor de espalda” (cervicalgia, dorsalgia, lumbalgia) que normalmente es una combinación de alteraciones articulares y musculares.

Una vez diagnosticada la patología, la fisioterapia nos ayudará a combatir el dolor, a recuperar las estructuras que puedan estar dañadas y a prevenir futuras lesiones. Existen multitud de técnicas terapéuticas manuales y técnicas de electroterapia al alcance de la fisioterapia que nos permiten recuperar y mantener un estado óptimo de salud.

Tras un buen tratamiento y corrigiendo aquellas posturas inadecuadas nuestro sistema musculoesquelético debe quedar preparado para someterse a las exigencias de nuestro día a día.

María Miñano, Directora de la Unidad de Fisioterapia del Hospital Internacional Medimar, Alicante. Fisioterapeuta y Terapeuta ocupacional.

 

feb 24

Cómo descansar tus pies

Los pies necesitan de un cuidado especial

Nuestros pies son, a veces, una zona muy poco atendida por nuestra parte. Muchas personas sólo atienden sus pies cuando aparece algún mal evidente, como callos u hongos, pero cuando parecieran estar sanos, no les prestan la suficiente atención.

Debemos tener en cuenta que, al igual que nuestro cuello, los pies son zonas sumamente activas en nuestra vida cotidiana. Tanto en el caminar como en el soportar el peso del cuerpo, además de ser las peores víctimas de fallas o insuficiencias circulatorias, los pies necesitan de un cuidado especial. Vas a ver que, cuando hagas un tratamiento por primera vez, vas a pensar como es que nunca antes habías cuidado de esta merecedora zona de tu cuerpo.

Cómo cuidar tus pies

Debemos tener en cuenta que para que nuestros pies descansen deberemos cuidar de ellos primero, ya que difícilmente podremos sentir descansado un pie que esta lastimado.
En primer lugar, debes dar a la piel de tus pies igual cuidado que le das a la piel del resto de tu cuerpo. Cuando te encremas, luego de la ducha, no olvides encremar tus pies, con todo y dedos.
Secalos siempre en forma delicada, en especial por entre los dedos: esta piel podría ser raspada con la toalla si nos secamos en forma descuidada, y si no le damos la suficiente atención podría quedar susceptible a la aparición y formación de hongos.
Recuerda cuidar de tus talones, ya sea con la piedra china, piedra pómez, o un elemento exfoliante. También recuerda utilizar las cremas y productos especiales para el cuidado de pies resecos, estos son muy útiles para controlar la formación de durezas en esta piel.

Cómo descansar tus pies

Para masajear los pies, estimular su circulación y relajar sus músculos, puedes hacer presión sobre las zonas que sufren mayor actividad o rigor.
Una buena idea es colocar una pelotita de tenis o de golf en el suelo, colocar encima tu pie (sin ejercer demasiada presión), y moverlo para hacer girar la bolita, relajando así toda la planta del pie y los dedos.
Para estimularlos y embellecer los pies, puedes tomar un recipiente de agua tibia con unas gotas de aceite de menta y aceite de lavanda, y sumergirlos por unos minutos, para luego sumergirlos en otro recipiente con agua fría.
Tienes que repetir esta acción unas tres a cuatro veces. Esta pequeña terapia casera va a hacer que tus pies cobren nueva vida.

http://salud.comohacerpara.com/m/n4551/como-descansar-tus-pies.html
feb 2

Zapatillas de suela oscilante

http://clinicaarriaga.com/wp-content/uploads/2013/02/MBT-Tembea-Zapatos-za77ti0185185_03_LRG.jpgZapatillas de suela oscilante

Las Zapatillas de Suela Oscilante, cuya marca más conocida es MBT (Masai Barefoot Tecnology) son un tipo de calzado cada vez más demandado por pacientes y recomendado por profesionales. Sin ir más lejos el otro día lo leía en un informe redactado por un traumatólogo del Hospital.

Éste tipo de calzado se basa en la continudad en la pisada, elimina de un plumazo el impacto sobre la parte delantera del pie al caminar, y puede parecer milagroso, pero no es oro todo lo que reluce. Existe muy poca o casi ninguna evidencia de la efectividad de éste tipo de calzado para prevenir o tratar ninguna patología, los estudios propuestos están solicitados por las propias marcas y no son de demasiada calidad, pero vamos a analizar un poco más a fondo el producto.
Lo primero que tenemos que valorar es que NO todo el mundo puede beneficiarse de éste tipo de artículos y siempre será conveniente preguntar a un profesional sanitario sobre su idoneidad antes de decidir sobre su utilización. Cada persona tiene unas circunstancias y modificar los puntos de apoyo de buenas a primeras puede tener consecuencias no deseables en nuestro cuerpo. Y lo segundo es que no todas las marcas que fabrican calzado de suela oscilante utilizan los mismos materiales y principios de acción, así que debemos tener cuidado antes de comprarnos cualquier cosa.

Según las propias casas que lo fabrican se basa en la activación de ciertos grupos musculares que habitualmente no se activan en la marcha normal. Teniendo ésto en cuenta lo primero que puedo decir es: CUIDADO. Si activan grupos musculares que no estamos acostumbrados a utilizar lo más probable es que su uso prolongado pueda provocar sobrecargas musculares en dichos grupos de musculos (sentido común). Con lo que deberemos tener un periodo de adaptación progresivo y no ponernos los zapatos de golpe para estar muchas horas con ellos.

Otro efecto que promueven los fabricantes es que corrige la postura, y eso puede ser muy beneficioso siempre que seamos conscientes que en el momento que nos quitemos las zapatillas nuestra postura volverá a no estar corregida, y no por llevar las zapatillas todo el trabajo está hecho. Si que pueden servir de ayuda en algunos tratamientos concretos pero nunca puede reducirse a llevar éste calzado porque no conseguiremos buenos resultados.

No es un calzado recomendable para hacer deporte, correr y saltar con éste tipo de suela oscilante puede favorecer la aparición de lesiones por un mal apoyo (aunque parezca paradójico, pero no calculamos la pisada de la misma forma con éste calzado). El efecto de plano inestable que se consigue al caminar puede ser muy útil en algunos momentos de ciertas rehabilitaciones de tobillo o rodilla, pero siemrpe deben estar supervisadas por un podólogo para evitar el empeoramiento de las lesiones.

El mero hecho de que la suela sea de goma y un poco más gruesa de lo habitual puede resultar beneficioso en personas que tengan algún tipo de alteración de la pisada pero NO pueden sustituir a la utilización de una plantilla a medida para corregir cierto tipo de alteraciones como el pie plano, o el pie cavo por ejemplo. Éstas plantillas deben estar hechas a medida por un podólogo especializado.

En conclusión: Creo que este tipo de calzado no deja de ser un tratamiento estándar, por lo que no se puede comparar con una plantilla hecha a medida. Cada pie y cada pisada son diferentes, por tanto, una plantilla ortopédica, siempre se va a ajustar mejor y cumplirá correctamente las necesidades y dolencias que tengamos.

Raúl Ferrer